Miguel Faílde Compositores – Artistas

Creador del danzón — Miguel Faílde compuso Las Alturas de Simpson en 1879, la pieza reconocida como el primer danzón, que estableció la forma de baile nacional de Cuba durante el siguiente medio siglo.

Antecedentes

Faílde nació el 23 de diciembre de 1852 en Guamacaro, en la provincia de Matanzas. Matanzas es el puerto en la costa norte de Cuba que sirvió como uno de los centros más importantes de la vida cultural afrocubana en el siglo XIX. Matanzas era un hub de producción azucarera, una ciudad con una gran población negra esclavizada y libre, y el lugar de nacimiento de varias de las tradiciones musicales y religiosas afrocubanas más importantes de Cuba — incluyendo la Rumba y la música ceremonial lucumí (yoruba) que se convertiría en la Santería.

Se formó como músico en Matanzas y dirigió su propia orquesta típica — el gran formato de banda de baile de la época, con metales, violines, piano y percusión. Estas orquestas tocaban en los salones de baile, clubes sociales y eventos públicos que eran centrales en la sociedad cubana colonial.

"Las Alturas de Simpson" y el Nacimiento del Danzón

El 1 de enero de 1879, Faílde estrenó "Las Alturas de Simpson" en el Club Liceo de Matanzas. La composición llevaba el nombre de un barrio de Matanzas, y su estreno se considera el nacimiento del danzón como género formal.

El danzón evolucionó de la contradanza (contradanza cubana), que a su vez era una adaptación cubana de la contredanse francesa, transformada por las sensibilidades rítmicas afrocubanas a lo largo del siglo XVIII y principios del XIX. El danzón tenía una forma fija, en la que los bailadores sabían exactamente cuándo empezar y parar. Solo más tarde entró más síncopa, lo que llevó finalmente al danzón-chá, el nuevo ritmo, el cha-cha-chá y el mambo.

La forma de Las alturas de Simpson:

  1. Introducción (cuatro compases) y paseo (cuatro compases), repetidos — los bailadores eligen pareja y salen a la pista
  2. Primera melodía (16 compases) — los bailadores empiezan justo en el cuarto tiempo del compás cuatro del paseo
  3. Introducción y paseo de nuevo — los bailadores paran, charlan y saludan
  4. Segunda melodía

El danzón lo tocaban primero las orquestas típicas: cornetín, trombón de pistones, oficleido, uno o dos clarinetes, uno o dos violines y timbales (timpani).

Por Qué Fue Revolucionario

El significado del danzón en 1879 no era meramente musical — era social. La sociedad cubana de finales del siglo XIX estaba racialmente estratificada y políticamente volátil: la Guerra de los Diez Años (1868–1878) acababa de terminar, la esclavitud no sería abolida completamente hasta 1886, y la identidad cubana estaba siendo activamente disputada. El danzón encarnaba una identidad musical cubana (en lugar de puramente española o franco-colonial), fusionando estructuras formales europeas con la vida rítmica afrocubana.

La danza que lo acompañaba — parejas en estrecho abrazo, moviéndose con pasos pequeños y contenidos con sutil movimiento de cadera — era considerada escandalosa por los elementos conservadores y defendida ferozmente por los cubanos que la veían como una expresión del carácter nacional.

Legado

La invención de Faílde trazó la trayectoria de la música popular de baile cubana durante el siguiente siglo. El danzón mismo evolucionó continuamente:

  • El danzonete (1929, Aniceto Díaz) añadió voces
  • El danzón-mambo (finales de los años 30–40, Orestes López y Arcaño y sus Maravillas) electrificó la sección final con influencias de jazz sincopado
  • El mambo (Pérez Prado) y el cha-cha-chá (Enrique Jorrín) crecieron ambos de la sección final del danzón

Miguel Faílde murió el 26 de diciembre de 1921, habiendo vivido para ver la música que creó convertirse en el baile nacional del país que amaba. Es honrado en Matanzas con un monumento, y "Las Alturas de Simpson" sigue siendo el texto fundacional de la música de baile cubana.


📝 Fuentes