La rumba es la más africana de todas las formas de música y baile cubanas. Nació a finales del siglo XIX en las calles, los solares y los muelles de La Habana y Matanzas — sin instrumentos europeos, sin salón y sin ninguna pretensión de decoro europeo.
La rumba surgió entre las décadas de 1880 y 1900 en los barrios afrocubanos más pobres de La Habana (particularmente Jesús María, Los Sitios y Belén) y Matanzas. No requería más que percusión, voz y cuerpo:
Sin instrumentos. Sin escenario. Sin invitación. La rumba era la música de la calle.
| Estilo | Origen | Carácter | Baile |
|---|---|---|---|
| Yambú | La Habana | Lento, de estilo antiguo; la forma más antigua | Baile de pareja; sin sexualidad explícita; "el baile de los viejos" |
| Guaguancó | La Habana | Medio-rápido; el estilo urbano más popular | Presenta el vacunao (movimiento pélvico hacia la mujer) y el botao (su cierre defensivo); un baile de persecución y evasión |
| Columbia | Matanzas | Rápido, acrobático, baile masculino solista | Conectado con el Abakuá y tradiciones guerreras africanas; competitivo y virtuoso |
La élite cubana y las autoridades coloniales consideraban la rumba como moralmente amenazante, racialmente sospechosa y políticamente peligrosa. Fue prohibida con frecuencia. El vacunao del guaguancó era tildado de obsceno. Las conexiones de la Columbia con el Abakuá la asociaban con sociedades secretas africanas.
Pero la rumba no podía ser suprimida. Codificaba la memoria musical africana más profunda de la isla — los ritmos del Congo, los Yoruba, los Abakuá — y sobrevivió precisamente porque no necesitaba más que personas, percusión y voz.
El patrón de clave de rumba (ligeramente diferente de la clave de son) es uno de los conceptos rítmicos más importantes de la música afrocubana. Proporciona una orientación métrica diferente a la de la clave de son y es esencial para comprender la rumba, la columbia y sus descendientes.
La influencia de la rumba en la música popular cubana no puede exagerarse:
La timba moderna es, en su nivel más profundo, una rumba altamente sofisticada y electrificada. Los cambios de marcha, el baile de despelote, la llamada y respuesta — todo ello lleva la rumba en la sangre.